Almas a la deriva


Dedicaremos esta nueva entrada a una obra de la producción de uno de los pintores más misteriosos de la pintura de tránsito entre la Edad Media y la Edad Moderna, hablamos como no podría ser de otro modo de Hieronymus Bosch, “el Bosco”.

Retrato de "el Bosco"

Su biografía es aún un misterio para sus estudiosos, se sabe que el pintor flamenco perteneció a  una familia de pintores activos en Bois-le-Duc, hijo de Antonio Van Aken y nieto de Jean Van Aken de hecho se presupone que se formó en el taller de su padre. Un dato que condicionó su producción artística es que casó con una mujer noble cuya fortuna le permitió dedicarse exclusivamente a la pintura.

Trabajó durante sus primeros años en la Cofradía de la Virgen María, en la que además era cofrade, un honor ya  que en ella participaban los miembros más importantes de la élite social de los Países Bajos.


Su evolución estilística se basa en una serie de hipótesis extraídas del estudio de sus pinturas. Introduce una pintura fantástica, satírica, empapada por proverbios del norte, que vemos en  pintores posteriores como Brueghel el Viejo, un declarado admirador. 
Es curioso que pese a que pintaba obras de altar, como la mayoría de sus coetáneos mucha de su obra fue a para directamente a manos de particulares.

Pese a su numerosa producción El Bosco es conocido por una de sus obras más inquietantes, “El jardín de las Delicias” obra realizada entre 1500 y 1504.

"El jardín de las Delicias" El Bosco 1500-1505. Museo del Prado

“El jardín de las Delicias” El Bosco 1500-1505. Museo del Prado

Curiosamente su fama se incrementó tras su muerte en 1516, lo que Joaquín Yarza Luaces a venido a llamar como “la boscomanía”.

 

“La barca de los locos”

la obra que vamos a tratar, tal vez sea una de las menos conocidas, pero realmente interesante por la cantidad de simbología que podemos encontrar en ella.

La obra perteneciente al Museo del Louvre,que corresponde a un fragmento del panel de la izquierda, en el centro de un tríptico perdido. 
Se cree que la pintura del Louvre,  conecta con un fragmento dedicado a la glotonería depositado en la Universidad de Yale.
Dos aspectos del pecador alejado de Dios, el exceso encarnado por una asamblea de glotones y borrachos que navegan hacia perdición.

"La nave de los locos" 1503-1504. Museo del Louvre

“La nave de los locos”. Museo del Louvre

Se cree que la imagen simboliza la deriva de la iglesia en manos de curas y monjas descarriados que abandonan a las almas en el camino a su salvación, ya que ellos mismos han caído en las tentaciones más mundanas, un crítica contante de la Reforma.

Se ha visto en el óleo del flamenco, una traslación de la visión de la Stultifera Navis  obra moralista y satírica escrita en 1494 por Sebastian Brant, teólogo y jurista alsacio.

La obra se compone de  una sucesión de 112 cuadros críticos acompañados cada uno con un grabado,donde se critican los vicios de su época, una velada crítica además a los vicios de una corrupta  iglesia de la época. la obra tuvo gran éxito hasta le siglo XVII y de ella se reeditaron numerosas ediciones que recorrieron toda Europa.

"Stultifera Navis" grabado en madera de 1549

“Stultifera Navis” grabado en madera de 1549

 

La representación de naves con multitudes embriagadas o locos, era muy común en la sociedad del Bosco, ya que formaban parte  por un lado de las fiestas populares como carrozas a modo de barco donde se recluía a los perturbados y tullidos de la ciudad en carnavales o bien donde se invitaba a la población a “embarcar” para emborracharse las “Blauwe Scuut”  y por otro esta imagen formaba parte de la obra crítica de Sebastian Brant anteriormente mencionada.

Iconografía:

En el centro de la embarcación están sentados una monja y un fraile franciscano,  cantando y tocando el laúd, juegan a alcanzar la comida pendente de un hilo con sus bocas, junto a ellos un plato de frutos rojos “lujuriosos”.

la representación de ambos junto y no separado por sexos, el instrumento como representación de la lujuria, la cantidad de embriagados que los rodean y el juego con comida haciendo alusión a la gula.

Detalle

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debemos de tener en cuenta que un loco no es solo aquel perturbado mentalmente, sino que además es aquel que desdeña a Dios.

El barco donde se desarrolla la escena es una alusión clara a la nave de la Iglesia, a la sociedad, a un ejemplo sesgado del mundo; un barco a la deriva, una nave descontrola mandada por locos, retoma la idea de la necesidad de reformar la Iglesia, ya que sus bases se habían contaminado y no conducían a la salvación.

A su vez el agua también posee su propia interpretación, el agua tiene una dualidad como redentora, el bautismo, y como pecaminosa retomando la tradición de lo desconocido de las almas oscuras que en ella habitaban, las viejas sirenas que nublan la razón, presentes en la representación de los desnudos que rodean la nave.

Detalle

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Tanto el mástil como el timón son árboles marchitos, sin fuerza que se desvían inconscientemente de la luz, desequilibrados y salvajes, no están preparados para realizar un viaje seguro.

Sobre el mástil un joven asciende con intención de descolgar un un pollo atado en la copa, en Holanda hay una tradición popular denominada los árboles de Mayo. En este juego popular varios jóvenes cometían por descolgar los premios atados en la copa del árbol.

Detalle

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En este caso la alusión a la gula, lujuria, desenfreno es clara. La nave va a la deriva mientras su tripulación se divierte y se abstrae de sus funciones y su fe.

Además de estos personajes centrales, la nave está repleta de borrachos con sus copas y manos alzadas.

Interpretación:

Es probable que la obra representante de las críticas absoluta a la estructura clerical y a los vicios de la Iglesia por parte de la Reforma.                                                                         Los personajes obsesionados con la comida y la bebida, pecadores y lujuriosos, ya que no podemos obviar que es una sátira religiosa ya que el monje y la monja aparecen en primer plano. La embriaguez que les hace perder su sentido y el alma. La ira, como resultado de esta debilidad por la bebida, o la inconsciencia de los clérigos disolutos que dejan el barco de la Iglesia a la deriva, descuidando la salvación de las almas de su comunidad. 

 

Espero os guste la nueva entrada.

 

Bibliografía y webgrafía:

https://www.museodelprado.es/

http://www.louvre.fr/

-Rose-Marie; Rainer Hagen. “Los secretos de las obras de arte” Tomo I . Taschen

-VV.AA. “El Bosco y la tradición pictórica de lo fantástico”. Fundación Amigos del Museo del Prado

 

 

 

 

 

 

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